Son plataformas y metodologías diseñadas para recopilar, organizar y analizar datos relacionados con incidentes y riesgos de violencia basada en género. Estos sistemas incluyen herramientas tecnológicas y procesos manuales que garantizan un seguimiento continuo y actualizado de la situación.
Permiten a las instituciones tener un panorama claro y actualizado de las problemáticas de violencia, lo que facilita la toma de decisiones informadas y el diseño de estrategias preventivas. Además, ayudan a identificar áreas críticas y a medir el impacto de las intervenciones implementadas.