Su implementación garantiza que las personas afectadas puedan comunicar sus experiencias de manera segura y efectiva, al tiempo que permite a las instituciones recopilar información clave para diseñar estrategias de prevención, atención y sanción.
Permite a las personas afectadas reportar violencia de manera segura a través de plataformas digitales, buzones físicos y líneas telefónicas confidenciales. Facilita la recopilación de datos esenciales para diseñar estrategias de prevención, atención y sanción, garantizando un seguimiento adecuado y una atención profesional.